Para evitar que se exporte el cuero crudo o con poco valor agregado, empresarios curtidores y zapateros pidieron revisar nuevamente la posibilidad de gravar con un impuesto las exportaciones de esta materia prima. La medida ya se aplica desde el 2006 por otros países como Brasil, considerado el segundo productor de pieles.
El crecimiento en la demanda de pieles para la industria automotriz y las variaciones en el tipo de cambio provocaron en 2011 aumentos en el precio de cuero y aunque aún no se ha presentando un desabasto, si la misma tendencia continúa en 2012 los zapateros advierten que esta materia prima podría escasear.
El empresario Eduardo Hernández, representante de Tenería Álvarez y proveedor de productos químicos para la industria curtidora, señaló que debido a la demanda por los cueros y pieles en otros países se han detectado exportaciones no sólo de pieles sino también de cuero crudo, sin valor agregado, lo que representa la fuga de la materia prima de este sector.
Ante esto propuso reevaluar la propuesta de establecer un arancel a las exportaciones de cuero sin valor agregado.
“Hay que observar que países productores de cuero que curten y venden en azul o en crust han aplicado un arancel a la materia prima, nosotros hace algunos años lo propusimos y hubo quienes se enojaron.
“Pero volvemos a insistir en esta propuesta que hicimos en el 2005 de que se establezca un arancel especial al cuero salado que está saliendo al extranjero por la zona de Veracruz, Tabasco y Tampico.
Señaló que aunque no está confirmado se tienen datos de que algunas de estas exportaciones se envían a Italia y algunos países de Europa.
La industria curtidora local se surte de cueros de prácticamente toda la República mexicana, sin embargo, los principales estados productores de cueros son los estados de Veracruz, Tabasco, Chihuahua, Sonora, Baja California, Michoacán y también Jalisco.
Un porcentaje del cuero que se procesa en Guanajuato también es importado principalmente de Estados Unidos.
“Sí ha subido el cuero bastante, históricamente yo creo que nunca había estado tan caro aunado al dólar que se ha ido hasta a 14 pesos y a los productos químicos que también están muy caros, entonces sí le han pegado estos costos al curtidor.
“Sí hay cueros nada más que están caros, y estamos bajo la ley de la oferta y la demanda y entre más demanda más caro, efectivamente ya se matan menos animales en el mundo porque la gente consume menos carne, el cuero está escaso pero no es que no haya, nada más que sí hay que pagarlos más caros”, agregó el empresario.
Señaló que el desabasto o abasto de esta materia prima durante el 2012 para la industria curtidora y también para el sector del calzado, dependerá en gran medida de condiciones externas como el tipo de cambio, la temporada de lluvias y la matanza de reses y cerdos en todo el mundo.
Sin embargo, reconoció que también la diversificación de la industria curtidora hacia sectores como automotriz, los de muebles y también marroquinería, serán un factor que impactará en la disponibilidad de pieles para la industria del calzado local.
…Y lo debaten
El empresario curtidor José María Padilla se sumó a la propuesta de revisar la posibilidad de establecer un impuesto a las exportaciones de cuero crudo y semiprocesados (wet blue) con el fin de evitar que la materia prima se venda a otros países sin un valor agregado.
Según datos de la Secretaría de Economía, tan sólo de 2007 a 2010 la exportación a Italia de cueros de bovino, precurtidos al cromo húmedo (wet blue), creció 10 veces.
En 2007 se exportaron cueros en wet blue con un valor de 493 mil dólares y para 2010 fue de 4 millones 371 mil dólares, mientras que de enero a junio de 2011 fueron 2 millones 897 mil dólares.
“Yo sí sería partidario de ponerle un arancel al cuero en pelo y hasta en wet blue, las exportaciones de cuero en pelo no nos dejan nada bueno porque somos deficitarios y en wet blue pues es una mano de obra muy baja la que le metemos.
“A mí me llegaron noticias hace varios meses de gente del extranjero que andaba comprando cueros en las básculas de aquí de León, son cueros que llegan para el mercado doméstico y se los llevan sin ningún valor agregado pues sí es grave.
Empresarios curtidores y la Cámara de Calzado se pronunciaron por revisar la conveniencia de establecer un arancel para las exportaciones de cueros sin valor agregado como ya lo hicieron en países como Brasil y Argentina.
En el caso de Brasil, el Gobierno de ese País decidió establecer este arancel en respuesta a los reclamos de su industria curtidora.
La tasa que Brasil cobra actualmente a las exportaciones de cueros con escaso proceso (wet blue) es del 9%.
Actualmente Brasil es el principal productor mundial de pieles de vacuno y el segundo en producción de calzado.
Comerciantes señalaron de aplicarse esta medida en México no tendría un alto impacto en el abasto de cuero, porque se trata de un producto que se rige por la oferta y demanda a nivel mundial.
“Lo que pasa es que cada vez hay más demanda y hay menos cuero a nivel mundial, la industria automotriz se está llevando mucho cuero en azul para tapicería, para muebles y no buscan cuero limpio solamente, sino cuero bien sacado, que no esté cortado, mucho se lo están llevando a China, Asia.
“Un impuesto sería lo adecuado pero si llega alguien dispuesto a pagar el cuero en sal no lo van a dejar ir, estaría bien no dejarlo salir y venderlo terminado eso estaría bien, pero si yo vendo cuero y alguien me lo va a pagar 5 pesos más caro es difícil decir que no”, señaló Jesús Navarro, proveedor de cueros.
‘No es la solución’
Para Vicente Muñoz, proveedor también de cuero crudo, gravar con un impuesto a este producto tampoco sería la solución para garantizar que no habrá desabasto.
“Hay escasez de ganado y hay algo de demanda entonces habiendo demanda, el producto sube, esto es lo que está moviendo mucho el mercado, la gente lo está exportando para la industria automotriz.
“Sería un problema si se le pusiera un impuesto porque se incrementa el precio”, dijo Vicente Muñoz.
Confían zapateros en acuerdo
A un mes de que el Gobierno federal eliminó el impuesto a las importaciones de calzado fabricadas en China, aún no se concreta un acuerdo con el País asiático para establecer nuevas medidas arancelarias.
La industria del calzado nacional confía en que se logrará un acuerdo antes de que concluya este mes, ya que desde diciembre del año pasado representantes de los gobiernos de ambos países iniciaron pláticas para analizar la posibilidad de firmar un nuevo acuerdo.
El 12 de diciembre de 2011 el impuesto que se estableció en 2008 se eliminó y a partir de ese día todo el calzado de origen chino puede ingresar al País sin ninguna restricción.
Ese mismo día y con el argumento de que existen pruebas que demuestran que los productos chinos se importan bajo condiciones ilegales y desleales que ponen en desventaja a los productores de calzado nacional, los zapateros a través de la Cámara de Calzado solicitaron a la Secretaría de Economía iniciar mesas de trabajo con China para establecer nuevas medidas compensatorias.
La industria estableció un plazo de 60 días para revisar la posibilidad de que estas medidas se apliquen por acuerdo entre ambos países, de lo contrario, al cumplirse este plazo y si no existe una respuesta positiva por parte de China pidieron a la Secretaría establecer de inmediato una medida de salvaguarda.
Esta salvaguarda de transición permitiría fijar un cupo para la importación de productos o bien nuevos aranceles.
Sin embargo, esta medida sólo podrá aplicarse hasta diciembre de 2013, tiempo en el cual la industria nacional espera documentar las pruebas para que a partir de ese año se puedan establecer nuevas cuotas.